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¿Qué es la depresión perinatal?

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La Depresión Perinatal se refiere a los síntomas depresivos que ocurren durante el período comprendido entre el inicio del embarazo y el primer año después del parto. La palabra “perinatal” reconoce que la depresión no solo está relacionada con tener un bebé, sino que en muchas ocasiones comienza durante el embarazo y termina hasta doce meses después del parto. 

Todos los embarazos pueden causar estrés y producir cambios en la vida y el entorno de la embarazada. En general, este es un periodo de alegría y expectativas positivas para muchos a pesar de las dificultades. Pero cuando las personas desarrollan depresión perinatal pueden sufrir de síntomas como tristeza, falta de energía y ansiedad que limitan disfrutar de esta época. La depresión perinatal es una enfermedad grave, pero tratable. Los síntomas incluyen sentimientos de extrema tristeza, indiferencia, ansiedad, y cambios en la energía, el sueño y el apetito. Conlleva riesgos para la madre y el niño. Una de cada cuatro a siete mujeres sufre depresión perinatal (Dave, et al. 2010; Roddy Mitchell, et al 2023).

El embarazo y el posparto pueden constituirse en un periodo de particular vulnerabilidad a las enfermedades mentales. Las madres pueden experimentan cambios biológicos, emocionales, financieros y sociales durante esta etapa. Algunas de ellas presentan mayor probabilidad de desarrollar problemas de salud mental dependiendo de factores de riesgo. Ejemplos de estos factores son tener un antecedente de problemas mentales personales o familiares, entre otros.  

No solo “tristeza posparto”

La depresión perinatal es diferente que la “tristeza posparto.” Hasta el 85 % de las madres tienen “tristeza posparto” (o “baby blues”, como se denomina en inglés). Esto se trata de cambios en el estado de ánimo que no interfieren en las actividades diarias y no requiere atención médica deferente a la depresión posparto (Johns Hopkins). La tristeza posparto puede durar hasta 2 semanas después del parto, pero normalmente los síntomas se resuelven sin tratamiento. Los síntomas incluyen llanto sin motivo, irritabilidad, inquietud y ansiedad. A diferencia de la tristeza posparto, la depresión perinatal es emocional y físicamente debilitante, puede continuar durante meses o más tiempo y requiere tratamiento.

Impacto para la madre y el bebé

La depresión perinatal no solo es un problema para la salud y la calidad de vida de la madre, sino que puede afectar el bienestar del bebé, el cual puede nacer prematuramente o con bajo peso. La depresión perinatal puede afectar la relación vincular entre la madre y el bebé, y contribuir a los problemas de sueño y alimentación del bebé. A largo plazo, los hijos de madres con depresión perinatal corren un mayor riesgo de sufrir problemas cognitivos, emocionales, de desarrollo y verbales, y con las habilidades sociales (Field 2010; Brand y Brennan 2009). Es importante tener en cuenta que las portadoras gestacionales, (mujeres que según un acuerdo llevan y paren el niño para una pareja o persona), y las madres sustitutas también corren el riesgo de desarrollar depresión en el periparto.

Diferencias entre grupos racial y étnicos 

Se estima que entre el 10 y el 15 % de las mujeres anglosajonas experimentan depresión posparto y las estimaciones para las mujeres de otros orígenes étnicos son más altas dado el estrés psicosocial que pueden tener (Guintivano et al., 2018a; and others*). Algunas investigaciones indican que casi una de cada tres mujeres latinas en Estados Unidos tienen síntomas de depresión durante el embarazo y el posparto (Guintivano et al., 2018b; Lara et al., 2009). Los factores que pueden contribuir a este mayor riesgo entre las mujeres latinas/hispanas en Estados Unidos incluyen las condiciones socioeconómicas, las experiencias de discriminación y la condición de ser inmigrante (Ceballos 2017; Crawford 2022). Para las mujeres latinas/hispanas en Estados Unidos, estos riesgos resultan por situaciones de pobreza, aislamiento social y familiar, y falta de cuidado médico prenatal, algunas veces por falta de recursos, conocimiento de los recursos y necesidades médicas durante el embarazo. Estos factores se pueden multiplicar con la migración y el embarazo en la adolescencia.

Síntomas de la depresión perinatal

Para que se diagnostique una depresión perinatal, los síntomas deben comenzar durante el embarazo o dentro de las cuatro semanas posteriores al parto. Los síntomas de la depresión perinatal incluyen (APA 2022):

  • Sensación de tristeza o desanimo 
  • Pérdida de interés o placer por actividades que antes disfrutaba
  • Cambios en el apetito
  • Problemas para dormir o dormir mucho más de los normal
  • Pérdida de energía o aumento de la fatiga
  • Estar inquieto/a físicamente (por ejemplo: incapacidad para permanecer quieta, caminar de un lado a otro, retorcerse las manos), o movimientos o habla lentos (estas acciones deben ser lo suficientemente graves como para que otros las puedan observar)
  • Sensación de inutilidad o culpa
  • Dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones
  • Pensamientos de muerte o suicidio
  • Llorar "sin motivo"
  • Falta de interés en el bebé, no sentirse unida a él, o sentirse muy ansiosa por el bebé o al estar cerca de él
  • Sensación de ser una mala madre
  • Miedo a hacerle daño al bebé o a sí misma

Una mujer que sufre depresión perinatal suele tener varios de estos síntomas los cuales pueden cambiar como también su gravedad.  Los síntomas pueden hacer que las madres posparto se sientan aisladas, culpables o avergonzadas. 

Con frecuencia, las mujeres que tienen depresión perinatal, presentan síntomas de ansiedad. Un estudio descubrió que casi dos tercios de las mujeres con depresión perinatal también tenían un trastorno de ansiedad (Fairbrother et al., 2016).      

La depresión perinatal es una enfermedad real que debe tomarse en serio. Cualquier mujer embarazada o madre reciente que tenga los síntomas de la depresión perinatal debe buscar a un profesional médico que tenga conocimiento de estos temas (un médico de familia, medicina interna, un obstetra o ginecólogo) para que pueda valorar los síntomas. Este profesional puede derivarla a un psiquiatra u otro profesional de la salud mental si es necesario. Pregúntele a su médico sobre su capacitación y conocimiento acerca de las enfermedades de salud mental perinatal. Si bien estas afecciones son comunes, no todos los médicos están capacitados para diagnosticar y tratar a las personas embarazadas y posparto con enfermedades de salud mental. En Estados Unidos, su médico puede llamar a los servicios de consulta nacionales y específicos del estado para obtener acceso a apoyo especializado. (Más información: Línea de Consulta Psiquiátrica Perinatal)  
El examen debe incluir una evaluación psiquiátrica y una evaluación médica para descartar problemas físicos que puedan tener síntomas similares a la depresión (como los problemas de tiroides o los déficits de vitaminas).

Debe ponerse en contacto con su médico, si:

  • Presenta varios de los síntomas anteriores durante más de dos semanas.
  • Tiene pensamientos de suicidio o de hacerle daño a su hijo.
  • El estado depresivo empeora.
  • Tiene problemas con las tareas cotidianas, con su autocuidado o con el cuidado de su bebé.

Factores de riesgo y protección

Cualquier madre reciente (o portadora gestacional o sustituta) puede presentar síntomas de depresión perinatal u otro trastorno del estado de ánimo. Las mujeres corren un mayor riesgo de depresión durante o después del embarazo si padecieron previamente depresión u otros trastornos del estado de ánimo (o tienen antecedentes familiares al respecto), si están atravesando por situaciones particularmente estresantes en su vida además del embarazo, o si no tienen el apoyo de familiares y amistades. La violencia domestica es otro factor de riesgo, pero no es frecuente que las mujeres acepten que viven una situación de violencia, pues no la reconocen, ya que algunas veces se normatiza el maltrato. Otro factor de riesgo es un historial de trauma o eventos adversos en la vida. Las mujeres latinas/hispanas en Estados Unidos son más propensas a haber padecido eventos adversos o traumáticos (Guintivano et al., 2018b; Howell et al., 2005).

Las investigaciones identifican varios factores de riesgos adicionales:

  • cambios rápidos en las concentraciones de las hormonas y del estrés
  • alteración en los niveles de hormonas tiroideas durante el embarazo y después del parto
  • cambios físicos relacionados con el embarazo
  • tener a un hijo en la unidad de terapia intensiva
  • complicaciones médicas en la madre o el bebé
  • cambios en las relaciones y en el trabajo
  • preocupaciones sobre la crianza de los hijos
  • la falta de sueño

La investigación también sugiere que el apoyo social protege contra la depresión perinatal y que un mayor apoyo social se relaciona con síntomas de depresión perinatal menos graves (Pao 2019). 

Padres y crianza compartida: embarazo, parto y depresión

Los padres (papás) y miembros de la familia que comparten la crianza también pueden tener síntomas de depresión perinatal. Los síntomas pueden incluir irritabilidad, frustración, culpa, fatiga y cambios en la alimentación o el sueño, y cualquiera de los otros síntomas de depresión perinatal mencionados anteriormente. Se calcula que el 10 % de los padres sufren depresión en el primer año después del nacimiento de su hijo (Paulson & Bazemore 2010). Algunas personas corren un mayor riesgo, incluidos los padres más jóvenes, las personas con antecedentes de depresión, los padres con dificultades financieras y cuando hay complicaciones médicas durante el embarazo o el parto (Dave et al 2010). 

Tratamiento

Es posible que muchas mujeres sufran en silencio y no buscan atención, haciendo caso omiso de sus dificultades como si fueran una parte normal del embarazo y el parto.El tratamiento para la depresión durante el embarazo es esencial.

Preguntar acerca del estado de ánimo, detectar si hay tristeza profunda, falta de energía o incapacidad de disfrutar la maternidad o actividades de la vida es particularmente importante cuando se trabaja con madres. Las madres latinoamericanas tienden a priorizar la maternidad y sus hijos, cuando buscan ayuda, lo hacen con su grupo de apoyo (frecuentemente amistades o familiares) y no con los profesionales de salud (Sampson, et al 2021; Laura-Cinisomo, et al 2014). 

La escala de depresión perinatal de Edimburgo (EPDS, por sus siglas en inglés) es un instrumento fácil de responder, autoaplicable. Consta de 10 preguntas. Es bastante fiable y existe en varios idiomas incluyendo en español. Este se utiliza para valorar los síntomas depresivos

Al igual que otros tipos de depresión, la depresión perinatal se puede tratar con psicoterapia (terapia de conversación), medicamentos, cambios en el estilo de vida y apoyo social y familiar, o una combinación de estos. El médico que prescribe debe conocer y explicar los riesgos y beneficios a la gestante o madre puérpera tomando en cuenta todos sus antecedentes de salud integral. Cada decisión requiere una evaluación cuidadosa del riesgo de tratamiento frente al riesgo de no tratar los síntomas. En general, como se describió anteriormente, la depresión no tratada conlleva un riesgo alto para la madre, el bebé y su relación.

Medicamento

Según las pautas de la Asociación Americana de Psiquiatría para el tratamiento de mujeres con depresión que están embarazadas o en período de lactancia, se recomienda la psicoterapia sin medicamentos como tratamiento de primera línea cuando la depresión o la ansiedad son leves. Para las mujeres con depresión o ansiedad moderada o severa, se debe considerar el medicamento antidepresivo como tratamiento primario acompañado por la psicoterapia (Wisner et al., 2013). Para el posparto, muchos medicamentos psiquiátricos son compatibles con la lactancia materna. 

Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las madres encuentran alivio a sus síntomas. Dado el alto riesgo de recaída, las personas que reciben tratamiento para la depresión perinatal deben continuar el tratamiento incluso después de sentirse mejor y hablar con sus proveedores médicos acerca de la decisión de interrumpir el tratamiento. Si el tratamiento se interrumpe demasiado pronto, los síntomas pueden reaparecer.

En general, con el medicamento, el aumento del riesgo de defectos congénitos para el feto es bajo, pero cada embarazo conlleva un riesgo inicial de alrededor del 4 %. La depresión perinatal conlleva riesgos que incluyen la prematuridad, el crecimiento lento y las enfermedades del neurodesarrollo del bebe. Algunos antidepresivos llamados “inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina” (ISRS) se han relacionado con un problema pulmonar poco usual, pero grave en los recién nacidos (hipertensión pulmonar persistente del recién nacido). Los medicamentos psiquiátricos también se han relacionado con un síndrome de adaptación neonatal transitorio no mortal. Los efectos a largo plazo en el desarrollo del niño son limitados, pero, hasta la fecha, los datos son tranquilizadores.

Las opciones de antidepresivos durante el embarazo y el posparto incluyen, entre otras, las siguientes:

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) 
  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN)
  • Bupropion (Wellbutrin)
  • Antidepresivos tricíclicos (ATC)

Más información sobre la depresión durante el embarazo y el posparto, y los medicamentos psiquiátricos: 

Autoayuda y superación

Para mujeres que padecen de depresión perinatal, el ser parte de redes de apoyo es esencial. La psicoeducación, la preparación para el parto a través del ejercicio físico prenatal, una nutrición balanceada, apoyo para dormir pueden ayudar a disminuir los sintomas depresivos. Los grupos de apoyo y la posibilidad de socializar con otras madres, genera bienestar y mayor seguridad para enfrentar los cambios. 

Cómo pueden ayudar las parejas, la familia y las amistades

El apoyo de la pareja, la familia y las amistades es muy importante para la salud mental de la madre y el bebé. Estas son algunas sugerencias de La salud mental de las madres importa, una iniciativa de los Institutos Nacionales de la Salud, sobre cómo pueden ayudar los seres queridos:

  • Conozca las señales. Aprenda a reconocer los síntomas de la depresión y la ansiedad y, si observa señales, pídale que consulte a un médico clínico.
  • Escúchela. Hágale saber que quiere escuchar sus preocupaciones. Dígale, por ejemplo, "Noto que tienes problemas para dormir, incluso cuando el bebé duerme. ¿Estas bien, en que puedo ayudarte?".
  • Dele apoyo. Hágale saber que no está sola y que usted está allí para ayudar. Intente ofrecerse a ayudar con las tareas del hogar o cuidar al bebé mientras descansa o visita a sus amistades.
  • Anímela a buscar ayuda, si es necesario. Tal vez se sienta incómoda y no quiera buscar ayuda. Anímela a hablar con un médico. Comparta información sobre las afecciones del periparto. Ofrézcase a solicitar una consulta para que hable con alguien.

Crisis y suicidio en Estados Unidos

Línea Directa Nacional de Salud Mental Materna Llame o envíe un mensaje de texto al 1-833-TLC-MAMA (1-833-852-6262). Línea directa gratuita y confidencial para mujeres embarazadas y madres primerizas en inglés y español, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Más información en la línea directa.

Línea de Prevención del Suicidio y Crisis
Si usted o alguien que conoce necesita apoyo ahora, llame o envíe un mensaje de texto con ayuda al 988, o chatee en 988lifeline.org.

Otras enfermedades mentales durante el embarazo y el posparto

Ansiedad perinatal y trastorno obsesivo-compulsivo: si bien varían las estimaciones, un estudio de 2016 descubrió que alrededor del 16 % de las mujeres experimentan un trastorno de ansiedad durante el embarazo y alrededor del 17 % lo experimentan durante el período perinatal (Fairbrother 2016). Después de dar a luz, algunas mujeres desarrollan una ansiedad intensa, con ritmo cardíaco acelerado, una sensación de fatalidad inminente, y miedos y obsesiones irracionales, reconoce estos síntomas como extraños, ajenos y busca ayuda. Sentirse culpable y culparse a sí misma cuando las cosas van mal, así como preocuparse y sentir pánico sin una buena razón, son síntomas de ansiedad en el período periparto (MGH Center for Women's Mental Health).
El tratamiento puede incluir medicamentos y terapia, solos o en combinación.

Trastorno bipolar perinatal: el trastorno bipolar tiene dos fases, la fase de depresión (los "bajos") y la fase maníaca (los "altos"). Cuando los "bajos" y los "altos" suceden al mismo tiempo, se considera un episodio "mixto". El trastorno bipolar puede surgir durante el embarazo o el posparto, pero es más frecuente que estuvieran antes del embarazo. Los factores de riesgo incluyen un trastorno del estado de ánimo previo y antecedentes familiares de trastornos del estado de ánimo.

Síntomas de depresión y manía:

  • Tristeza e irritabilidad intensas
  • Euforia
  • Habla rápida y pensamientos acelerados
  • Poco o nada de sueño y mucha energía
  • Decisiones impulsivas y falta de juicio
  • Delirios que pueden ser grandiosos o paranoicos
  • Alucinaciones: ver u oír cosas que no están presentes

El tratamiento puede incluir estabilizadores del estado de ánimo y medicamentos antipsicóticos (Yonkers 2004) junto con terapia.

Psicosis posparto: la psicosis posparto es una afección extremadamente rara, pero grave; sucede solo en uno o dos de cada 1000 partos. Los síntomas de la psicosis posparto son muy intensos y llamativos y pueden incluir insomnio, exceso de energía, agitación, escuchar voces y paranoia extrema o desconfianza. Muchas mujeres con psicosis posparto tienen antecedentes personales o familiares de trastorno bipolar. Los síntomas de la psicosis posparto son una emergencia médica y requieren atención inmediata. Frecuente mente los pacientes no busca ayuda porque no reconocen como extraños, y la familia tarda mucho en buscar ayuda en algunos casos.

Recursos adicionales

Revisión por médicos

  • Amalia Londoño Tobón, MD, IMH-E® Mentor
    Psiquiatra-investigadora perinatal, infantil y familiar
    Profesor asistente, Georgetown University Medical Center
    Departamento de Psiquiatría, MedStar Georgetown University Hospital
  • Rosario Martinez, Ph.D.
  • Silvia Lucia Gaviria, M.D. 

enero de 2024

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